Esto fue emitido por la entidad en el capítulo México de su Informe Mundial 2012. Allí cuestionó las medidas adoptadas por el Presidente de ese país, Felipe Calderón, para combatir la delincuencia organizada.
Según el escrito, dichas decisiones han provocado "un fuerte incremento del número de asesinatos, torturas y otros abusos por parte de miembros de las fuerzas de seguridad locales".
El informe también señala que periodistas, defensores de los Derechos Humanos y migrantes "son atacados deliberadamente por organizaciones delictivas y fuerzas policiales".
Por otra parte, la agrupación subraya que el Estado mexicano no protege a estos grupos vulnerables. Tampoco investiga los delitos de los cuales han sido víctimas.
El texto también destaca las 3 mil 671 investigaciones realizadas por la fiscalía militar sobre violaciones a los Derechos Humanos cometidas contra civiles, por parte de miembros del Ejército.
Estas investigaciones comprenden el período 2007-2011. Durante ese lapso, sólo 15 soldados fueron condenados a partir de las investigaciones.
En otra parte de su informe, Human Rights Watch destaca el uso de la tortura en México durante las detenciones arbitrarías, conocidas como arraigo.

